Sistemas Agroforestales Sucesionales

[Introducción]
[La Dinámica de la Sucesion Natural]
[Procesos sucesionales]
[Manejo del sistema]

Conociendo la función y el lugar que cumple cada especie, así como el nicho que ella ocupa dentro de los procesos de la sucesión natural, uno puede hacer y duplicar lo que la misma naturaleza también hace sin necesidad de la presencia del hombre.

Para poder aprovechar la dinámica de la sucesión natural hay que saber y considerar los aspectos que se detalla a continuación:

Plantaciones densas
Plantar policulturas con los mismos espaciamientos que se usa en un monocultivo, si se trata de pioneros y de secundarios de ciclo de vida corta, y 5, 10 ó 20 veces más densos si se trata de especies arbóreas y arbustivas.

  • Incluir desde el inicio las especies de todos los consorcios que forman un sistema, que son los pioneros, secundarios de diferente ciclo de vida y primarios.
  • Plantar la mayor diversidad posible de especies para aprovechar todos los nichos que el ecosistema del lugar ofrece.
  • Anticipar y considerar la sucesión en el transcurso del tiempo de los diferentes consorciosde un sistema (desde los pioneros hasta los primarios), así como la estratificación de las especies de cada consorcio. De esta manera no habrá competencia entre las especies, sino más bien se dinamizarán entre ellas - una especie complementa a otra, y las especies de los consorcios anteriores crían a los que siguen.


Ocupar todos los nichos

Todos los espacios, todos los nichos que nosotros no ocupamos con nuestras plantas cultivadas, la naturaleza los ocupa. Estas especies ayudan a optimizar las condiciones de vida del lugar. Bajo condiciones naturales, normalmente no existen lugares donde el suelo está descubierto Cuando ya hay un desequilibrio, en muchos casos, son justamente las "malezas" - las gramíneas y otras hierbas - las que ocupan estos espacios. Nosotros intervenimos, realizando deshierbes para controlar estas "malezas", sin que por eso mejoremos las condiciones de vida en el lugar de la intervención: al contrario, el suelo queda más pobre.

Si nosotros ocupamos todos los nichos con cada una de las especies adecuadas, entonces la naturaleza ya no necesita ayudar mediante las gramíneas y otras "malezas", y resultará innecesaria la intervención con tales "limpiezas" o "deshierbes".

Cuando aparecen "malezas" en nuestros cultivos, quiere decir que no hemos aprovechado bien el espacio, que no hemos ocupado todos los nichos que el sistema ofrece.

Deshierbes selectivos
En vez de hacer limpiezas indiscriminadas se debe dejar las plantas jóvenes del futuro y hacer solamente deshierbes en forma selectiva, con la finalidad de reciclar los cultivos, cortando solamente las gramíneas y herbáceas en fructificación.

Acelerar el flujo de carbono mediante la incorporación de materia orgánica al suelo
La productividad de un sistema crece en función del flujo de carbono (energía). Mientras mayor éste flujo de transformación, más vida tiene el suelo y más fértil se vuelve. Quiere decir que mientras más recicla más crece, y cuanto más crece mayor es su potencial para reciclar.

A través de las podas de los árboles y los deshierbes selectivos de todas la plantas maduras, se puede reciclar una gran cantidad de materia orgánica y reincorporarla al sistema.

Estratificación, consorcios adecuados y sincronización del sistema
Cuando establecemos un agroecosistema, por ejemplo en el caso del cacao como cultivo principal, es importante tratar de "sincronizar" todas las especies utilizadas en el sistema primero con el ritmo de crecimiento y desarrollo del cacao, y más tarde, cuando llega a fructificar, con el ritmo de floración y maduración del mismo cacao.

Donde crece en forma natural, el cacao ocupa el estrato bajo o medio bajo. Encima de él se encuentran muchos árboles del estrato medio alto, así como los emergentes que sobresalen en el bosque. Antes de que el cacao entre en floración, la mayoría de los árboles del estrato alto y los emergentes pierden sus hojas. La mayor entrada de luz induce (estimula) la floración en el cacao. Posteriormente el brote de estos árboles estimula de igual manera el crecimiento del cacao, y todo el sistema adquiere una dinámica muy fuerte.

En nuestros agroecosistemas trataríamos entonces de replicar este mismo fenómeno, plantando árboles del estrato alto que pierden sus hojas en la época seca del año y podando fuertemente a los que no lo hacen como las Ingas ssp., cortando un 80% de sus ramas (manteniendo la estructura del árbol) en la época en que los árboles del estrato alto pierden también sus hojas. Así estaríamos sincronizando el sistema para que el cacao tenga óptimas condiciones de producción y al mismo tiempo aprovecharíamos y optimizaríamos esta especie con su fabulosa capacidad de producción de materia orgánica y de rebrote después de la poda. Lo mismo vale también para los cítricos, el café u otros cultivos dentro de nuestros sistemas agroforestales.

Acelerar los procesos de la sucesión natural a través de podas de rejuvenecimiento y de la eliminación de individuos que ya han cumplido su función
Es imprescindible plantar desde el inicio todos los consorcios de un sistema, desde los pioneros hasta los primarios. Para mantener el sistema bastante dinámico, es importante intervenir cuando una especie está madurando. Muchas veces en los árboles podemos darnos cuenta que pasa eso, cuando algunos insectos empiezan a comerse las hojas, cuando empiezan a secarse las puntas, cuando ramas o plantas enteras se llenan de "parásitos", o cuando aparecen enfermedades en alguna planta.

En este caso podemos cortar las partes afectadas o eliminar toda la planta. Como ya se ha explicado anteriormente, las podas tienen una función muy importante para sincronizar el sistema y para acelerar el flujo de circulación de materia orgánica dentro del sistema. Por otro lado las podas también provocan un nuevo lanzamiento de hojas bastante fuerte y el follaje posterior sale más denso. El efecto es un estímulo para todas las plantas y sus alrededores, como también una mayor producción de materia orgánica.

Muchas veces se escucha el comentario de que el cítrico o el cacao no crecen al lado o debajo de una inga, de un motacú (Scheelea princeps) o de cualquier otro árbol. Y esto es cierto cuando la inga o el motacú, o cualquier otra planta, están ya viejos y sin dinámica.

Sin embargo cuando realizamos una poda fuerte de los árboles que dan sombra, entonces empieza a reaccionar también nuestro cacao o cítrico, debajo o al lado de una sombra rejuvenecida donde sí puede desarrollar bien (cultivos que pertenecen a los primarios o transicionales como el cacao, el café y los cítricos, no pueden desarrollar debajo de árboles de sombra que pertenecen a los secundarios con un ciclo de vida más corto que ellos, cuando éstos llegan a terminar su ciclo de vida).

Ésta es la razón por la cual muchas de las plantaciones de cacao o de café en el mundo han entrado en crisis debido al exclusivo uso de especies de sombreamiento de ciclo de vida más corto que el del cultivo (muchas Ingas ssp., Glyricida sepium, Erytrina ssp. etc. que se recomienda para árboles de sombreamiento), cuando no realizan la labor de rejuvenecimiento mediante podas.

Manejo de los linderos y bordes de parcelas vecinas

La vegetación que colinda con nuestra parcela agroforestal influye considerablemente sobre el sistema y viceversa. Una parcela agroforestal por ejemplo que colinda con un barbecho viejo recibirá del mismo influencias negativas. El barbecho viejo influye más o menos a una distancia que corresponde a su altura sobre el sistema vecino. Por otro lado, una parcela agroforestal dinámica influye también en forma positiva sobre su alrededor. Los bordes de parcelas vecinas que colindan con nuestras parcelas agroforestales deberían ser podados, entrando aproximadamente a una distancia igual a su altura.

Influencia de la vegetación colindante sobre el agroecosistema
Parcela con borde manejado

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