| Conociendo la función
y el lugar que cumple cada especie, así como el nicho que ella
ocupa dentro de los procesos de la sucesión natural, uno puede
hacer y duplicar lo que la misma naturaleza también hace sin necesidad
de la presencia del hombre.
Para poder aprovechar la dinámica de la sucesión natural
hay que saber y considerar los aspectos que se detalla a continuación:
Plantaciones densas
Plantar policulturas con los mismos espaciamientos que se usa en un monocultivo,
si se trata de pioneros y de secundarios de ciclo de vida corta, y 5,
10 ó 20 veces más densos si se trata de especies arbóreas
y arbustivas.
- Incluir desde
el inicio las especies de todos los consorcios que forman un sistema,
que son los pioneros, secundarios de diferente ciclo de vida y primarios.
- Plantar la mayor
diversidad posible de especies para aprovechar todos los nichos que
el ecosistema del lugar ofrece.
- Anticipar y considerar
la sucesión en el transcurso del tiempo de los diferentes consorciosde
un sistema (desde los pioneros hasta los primarios), así como
la estratificación de las especies de cada consorcio. De esta
manera no habrá competencia entre las especies, sino más
bien se dinamizarán entre ellas - una especie complementa a otra,
y las especies de los consorcios anteriores crían a los que siguen.
Ocupar todos los nichos
Todos los espacios, todos los nichos que nosotros no ocupamos con nuestras
plantas cultivadas, la naturaleza los ocupa. Estas especies ayudan a optimizar
las condiciones de vida del lugar. Bajo condiciones naturales, normalmente
no existen lugares donde el suelo está descubierto Cuando ya hay
un desequilibrio, en muchos casos, son justamente las "malezas"
- las gramíneas y otras hierbas - las que ocupan estos espacios.
Nosotros intervenimos, realizando deshierbes para controlar estas "malezas",
sin que por eso mejoremos las condiciones de vida en el lugar de la intervención:
al contrario, el suelo queda más pobre.
Si nosotros ocupamos todos los nichos con cada una de las especies adecuadas,
entonces la naturaleza ya no necesita ayudar mediante las gramíneas
y otras "malezas", y resultará innecesaria la intervención
con tales "limpiezas" o "deshierbes".
Cuando aparecen "malezas" en nuestros cultivos, quiere decir
que no hemos aprovechado bien el espacio, que no hemos ocupado todos los
nichos que el sistema ofrece.
Deshierbes selectivos
En vez de hacer limpiezas indiscriminadas se debe dejar las plantas jóvenes
del futuro y hacer solamente deshierbes en forma selectiva, con la finalidad
de reciclar los cultivos, cortando solamente las gramíneas y herbáceas
en fructificación.
Acelerar el flujo de carbono mediante la incorporación
de materia orgánica al suelo
La productividad de un sistema crece en función del flujo de carbono
(energía). Mientras mayor éste flujo de transformación,
más vida tiene el suelo y más fértil se vuelve. Quiere
decir que mientras más recicla más crece, y cuanto más
crece mayor es su potencial para reciclar.
A través de las podas de los árboles y los deshierbes selectivos
de todas la plantas maduras, se puede reciclar una gran cantidad de materia
orgánica y reincorporarla al sistema.
Estratificación, consorcios adecuados y sincronización
del sistema
Cuando establecemos un agroecosistema, por ejemplo en el caso del cacao
como cultivo principal, es importante tratar de "sincronizar"
todas las especies utilizadas en el sistema primero con el ritmo de crecimiento
y desarrollo del cacao, y más tarde, cuando llega a fructificar,
con el ritmo de floración y maduración del mismo cacao.
Donde crece en forma natural, el cacao ocupa el estrato bajo o medio bajo.
Encima de él se encuentran muchos árboles del estrato medio
alto, así como los emergentes que sobresalen en el bosque. Antes
de que el cacao entre en floración, la mayoría de los árboles
del estrato alto y los emergentes pierden sus hojas. La mayor entrada
de luz induce (estimula) la floración en el cacao. Posteriormente
el brote de estos árboles estimula de igual manera el crecimiento
del cacao, y todo el sistema adquiere una dinámica muy fuerte.
En nuestros agroecosistemas trataríamos entonces de replicar este
mismo fenómeno, plantando árboles del estrato alto que pierden
sus hojas en la época seca del año y podando fuertemente
a los que no lo hacen como las Ingas ssp., cortando un 80% de sus ramas
(manteniendo la estructura del árbol) en la época en que
los árboles del estrato alto pierden también sus hojas.
Así estaríamos sincronizando el sistema para que el cacao
tenga óptimas condiciones de producción y al mismo tiempo
aprovecharíamos y optimizaríamos esta especie con su fabulosa
capacidad de producción de materia orgánica y de rebrote
después de la poda. Lo mismo vale también para los cítricos,
el café u otros cultivos dentro de nuestros sistemas agroforestales.
Acelerar los procesos de la sucesión natural a través
de podas de rejuvenecimiento y de la eliminación de individuos
que ya han cumplido su función
Es imprescindible plantar desde el inicio todos los consorcios de un sistema,
desde los pioneros hasta los primarios. Para mantener el sistema bastante
dinámico, es importante intervenir cuando una especie está
madurando. Muchas veces en los árboles podemos darnos cuenta que
pasa eso, cuando algunos insectos empiezan a comerse las hojas, cuando
empiezan a secarse las puntas, cuando ramas o plantas enteras se llenan
de "parásitos", o cuando aparecen enfermedades en alguna
planta.
En este caso podemos cortar las partes afectadas o eliminar toda la planta.
Como ya se ha explicado anteriormente, las podas tienen una función
muy importante para sincronizar el sistema y para acelerar el flujo de
circulación de materia orgánica dentro del sistema. Por
otro lado las podas también provocan un nuevo lanzamiento de hojas
bastante fuerte y el follaje posterior sale más denso. El efecto
es un estímulo para todas las plantas y sus alrededores, como también
una mayor producción de materia orgánica.
Muchas veces se escucha el comentario de que el cítrico o el cacao
no crecen al lado o debajo de una inga, de un motacú (Scheelea
princeps) o de cualquier otro árbol. Y esto es cierto cuando la
inga o el motacú, o cualquier otra planta, están ya viejos
y sin dinámica.
Sin embargo cuando realizamos una poda fuerte de los árboles que
dan sombra, entonces empieza a reaccionar también nuestro cacao
o cítrico, debajo o al lado de una sombra rejuvenecida donde sí
puede desarrollar bien (cultivos que pertenecen a los primarios o transicionales
como el cacao, el café y los cítricos, no pueden desarrollar
debajo de árboles de sombra que pertenecen a los secundarios con
un ciclo de vida más corto que ellos, cuando éstos llegan
a terminar su ciclo de vida).
Ésta es la razón por la cual muchas de las plantaciones
de cacao o de café en el mundo han entrado en crisis debido al
exclusivo uso de especies de sombreamiento de ciclo de vida más
corto que el del cultivo (muchas Ingas ssp., Glyricida sepium, Erytrina
ssp. etc. que se recomienda para árboles de sombreamiento), cuando
no realizan la labor de rejuvenecimiento mediante podas.
Manejo de los linderos y bordes de parcelas vecinas
La vegetación que colinda con nuestra parcela agroforestal influye
considerablemente sobre el sistema y viceversa. Una parcela agroforestal
por ejemplo que colinda con un barbecho viejo recibirá del mismo
influencias negativas. El barbecho viejo influye más o menos a
una distancia que corresponde a su altura sobre el sistema vecino. Por
otro lado, una parcela agroforestal dinámica influye también
en forma positiva sobre su alrededor. Los bordes de parcelas vecinas que
colindan con nuestras parcelas agroforestales deberían ser podados,
entrando aproximadamente a una distancia igual a su altura.
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Influencia de
la vegetación colindante sobre el agroecosistema
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Parcela con borde
manejado |
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